Mon Petit Café necesitaba un sitio que funcionara en español y en inglés sin que ninguno de los dos fuera un añadido. La navegación, el menú y el mobiliario de la página se traducen — no solo el titular.
La portada abre con movimiento, y ahí es donde suele romperse el sitio de un café. El video pesa, empieza tarde, y hasta que arranca el visitante está mirando nada. Aquí el hero pinta primero un fotograma fijo y cambia al video solo cuando de verdad puede reproducirse, así que la página está completa desde el primer render, con cualquier conexión.
El menú es contenido, no un PDF. Se edita en la administración como todo lo demás, se traduce como todo lo demás, y un buscador puede leerlo.
Por debajo corre el mismo pipeline que todas las propiedades del estudio: una imagen Docker construida en cada push, publicada en un registro y descargada por el servidor. Volver atrás es elegir una etiqueta anterior.
A la espera de las palabras del cliente. El cuerpo de esta pieza es el relato del estudio sobre el trabajo; no se atribuye nada al cliente hasta que lo aporte.